La
equidad motivacional
como medida de atención a la diversidad
·
¿Por qué
algunos alumnos abordan el aprendizaje con entusiasmo y otros de mala gana?
Quizás en los alumnos que aprenden de “mala gana” su
motivación está impulsada simplemente por el miedo al fracaso y a los refuerzos
negativos que puede conllevar esta. El motivo que les lleva a aprender es
librarse de las consecuencias negativas que puede tener el no hacerlo. En
cambio, los alumnos que aprenden con entusiasmo son aquellos en los que la motivación
está orientada a la consecución de metas y objetivos propuestos, los cuales les
llevan a mantener constante esa motivación.
·
¿Por qué
algunos eligen tareas sencillas en las que el éxito está asegurado y otros
prefieren problemas en los que las posibilidades de éxito y fracaso estén en
equilibrio?
Puede que los alumnos que elijan tareas sencillas no
tengan un aprendizaje orientado hacia una meta y su único objetivo sea obtener
refuerzos positivos realizando el mínimo esfuerzo.
·
¿Por qué hay tantos alumnos que no se
esfuerzan en la escuela? ¿Por qué otros alumnos ocultan sus esfuerzos o se
niegan a admitir que estudian mucho?
Porque aunque la teoría de la atribución de Weiner refleje
que muchos profesores tengan en cuenta el esfuerzo de los alumnos valorándolo
de forma positiva, en la realidad no todos los profesores otorgan consecuencias
positivas al esfuerzo de estos alumnos ciñéndose muchos de ellos a una sola
prueba sobre los conocimientos adquiridos.
En cuanto a los alumnos que ocultan sus esfuerzos, decir,
que algunas personas muestran cierto reparo a la hora de admitir invierten
mucho tiempo en sus estudios, por los consecuentes prejuicios.
- ¿Qué merece la pena que aprendan los alumnos de
cara al futuro?
El objetivo por un lado es que el
aprendizaje sea la recompensa del esfuerzo y no el medio para obtener ciertas
consecuencias o evitar algunas otras.
En general se debería enseñar a los
alumnos a modificar las razones por las que estudian.
- El experimento de Ferdinad
Hoppe
En el experimento de Hoppe sobre encestar anillas en estacas clavadas
se abstraen diversas aportaciones, teniendo en cuenta la percepción de los
participantes ante el éxito y el fracaso.
Parece realmente importante de dónde provenga la meta, si es marcada
por el propio individuo, por los éxitos de los compañeros, o por el profesor,
pudiendo encontrar metas absolutas o relativas.
Del experimento se pueden extraer diferentes conceptos:
- Seguridad en uno mismo: sentirse capaz para
conseguir un determinado objetivo (uno mismo)
- Expectativas: Cálculo del éxito final (no
necesariamente de uno mismo)
- Disposición a asumir riesgos: Distancia a la
que los sujetos se mantienen del objeto cuando pueden elegir.
- Retos realistas: Ajuste entre las capacidades
de la persona y las exigencias de la tarea.
- Niveles de exigencia absolutos o relativos:
decir que los niveles absolutos, planteados por uno mismo u otros, son
aquellos en los que el objetivo o la meta final se mantiene más o menos
constante. En cambio el relativo se refiere a aquel que está constantemente
cambiando en función del rendimiento de los compañeros.
Las metas absolutas tienen una mayor importancia ya que se establecen
en base a criterios intrínsecos. Saber que se controla el propio progreso es la
clave de una dinámica positiva.
- Nuestros
criterios de evaluación, ¿son normativos o criteriales?, ¿están referidos
a la norma del grupo o a un nivel de exigencia absoluto?
Dependiendo del profesor. Sin embargo, en la mayoría
de los casos los criterios de evaluación planteados por los profesores son
criteriales, en ningún caso están impuestos en relación a la norma. Cada alumno
recibe su calificación final en función de los resultados obtenidos en cada una
de las actividades propuestas.
En referencia a si siguen la norma del grupo o se
basan en un nivel de exigencia absoluto, decir que en la mayoría de los casos
están relacionados con un nivel de exigencia absoluto. Sin embargo, cuando se
proponen actividades voluntarias, existen personas que acceden a realizarlas
porque se las proponen como metas, y por el contrario aparecen las personas que
al observar que el esfuerzo de los compañeros ha aumentado al realizar esas
tareas ponen en marcha sus niveles de exigencia relativos y deciden
realizarlas.
- Pero, a
veces, los estudiantes que se orientan a evitar el fracaso, rinden igual
de bien o se hallan dispuestos a rendir como los que se orientan al éxito.
¿Por qué ocurre esto?
Pues porque aunque lo que su
motivación esté orientado a metas diferentes (a tener éxito o evitar el
fracaso), ambos tienen capacidades y pueden obtener resultados parecidos.
·
¿Conoce o
recuerda usted a alumnos que se ajusten a los perfiles que hemos desarrollado?
¿Qué utilidad para nuestro trabajo puede tener el análisis basado en la
aproximación al éxito y la evitación del fracaso?
Si. Puede tener importancia a la hora
de conocer cuáles y qué tipo de metas, las expectativas, el esfuerzo, que
llevan a ambos a lograr la consecución del objetivo final.
- ¿Cómo
se enseña a planificar? Previo al planteamiento de una tarea o trabajo, ¿de
qué manera podríamos atender los tres aspectos propuestos por Pintrich:
creencia de capacidad, razones y emociones?.
En cuanto a la planificación, creo que
lo más importante en un principio es ser consciente de las capacidades
individuales, de la implicación, de la meta a conseguir, del esfuerzo
necesario…Una vez conocido lo anterior, se puede enseñar cómo en función de la
meta y de las capacidades de cada alumno, se debe planificar a largo o a corto
plazo, y se deben proponer pasos intermedios, para que así la consecución de
cada subtarea se perciba como un logro adquirido y aumente la motivación para
pasar al siguiente. Si en cualquier momento disminuyera la motivación tanto por
una exigencia mayor como menor, se podrían modificar los pasos intermedios proponiendo
algunos más, o disminuyéndolos. Como consecuencia de esto también de
modificaría la temporalización.
En cuanto a los tres aspectos decir
que se podría modificar:
La creencia de capacidad: Hay que
proponer a los alumnos metas que los motiven y darles pautas para que ellos
realmente sean conscientes de que son capaces de realizarlas.
Las razones: Quizás se debería dar
siempre un ejemplo de cómo lo que se está aprendiendo pueda beneficiar a una
persona, ya sea como materia adquirida, como conocimiento útil en la vida
diaria…no solamente ofrecer la materia a aprender sin proporcionar ninguna
relación entre esta y alguna consecuencia futura.
Las emociones: Si la persona cree que
puede realizar la actividad y las razones para realizarla son convincentes para
ella, las emociones que experimentará durante la realización de ésta serán
satisfactorias.
- ¿Es
recompensar el esfuerzo la manera más eficaz de fomentar el aprendizaje?
Quizás sea la
mejor forma “externa” de fomentar el aprendizaje de nuestros alumnos, ya
que si reforzamos la constancia, el trabajo, o el esfuerzo en sí, el alumno se
sentirá más motivado e intentará
aumentar esa motivación repitiendo la conducta. De todas formas creo que es
necesario crear en los alumnos motivaciones internas para fomentar el
aprendizaje, con vistas a un futuro, ya que en edades tempranas quizás sea
mucho más importante el refuerzo externo que la propia motivación interna.
- El
problema fundamental no consiste en incrementar los niveles académicos.
Los profesores llevamos años luchando por mantener niveles de exigencia
académica elevados y lamentándonos, solos y sin que nadie nos preste
atención, de la lenta erosión de la calidad de vida académica de nuestros
Centros Educativos. Si la respuesta fuera la mera intensificación del
esfuerzo del alumno, la crisis actual nunca se hubiera producido; los
profesores ya reforzamos el esfuerzo y a pesar de ello ¿cómo es que hay
tantos alumnos que no se esfuerzan y que suelen abandonarse a la inacción
y al fracaso?, ¿y por qué otros ocultan sus esfuerzos o se niegan a
admitir que han estudiado?
Quizás por la misma razón que ya se ha comentado en
otras cuestiones. Algunos alumnos prefieren obtener resultados académicos bajos
y suspender constantemente antes que enfrentarse a una valoración y a que
evalúen sus conocimientos y su aprendizaje. En cuanto a aquellos que ocultan su
esfuerzo, ya hemos comentado que tiene bastante peso la aceptación, la
aprobación y la comparación con el grupo de iguales, y debido al gran peso que
ejerce sobre los alumnos la capacidad de aprendizaje, éstos prefieren ocultar
su esfuerzo para que los resultados académicos sean valorados más positivamente
por sus compañeros.
Para llegar al fondo de la cuestión debemos comprender las razones de
que los alumnos estudien o no lo hagan, no sólo cuánto estudian o sus
explicaciones del éxito o del fracaso. Esto lo hace la Teoría de la Valía
Personal.
- ¿Qué es
lo que, en la vida escolar, impulsa la dinámica perjudicial y destructiva
que elimina la alegría de aprender y provoca un conflicto tan grave entre
la capacidad y el esfuerzo como fuentes de valía personal?
Puede que algún profesor ridiculizara en público la
conducta de un alumno, una nota de un examen, un ejercicio no resuelto… y a
partir de ese momento, el alumno prefirió no realizar ninguna conducta en el
futuro para no ser evaluado negativamente habiéndose esforzado. Quizás lo que
el profesor pretendió fue aumentar el esfuerzo del alumno.
Reto de
Krumboltz (1990): ¿Qué podríamos hacer para conseguir que los alumnos detestaran aprender?: no dejarles
intervenir a la hora de establecer objetivos, exigirles hacerlo todo
correctamente e informar de sus errores, fallos y defectos a sus amigos y
parientes
Pienso que todo lo nombrado puede provocar eso en
algunos alumnos, sin embargo, puede que existan personas con tantas ganas de
aprender, con ganas de superarse, formarse… que no se dejen influir por ese
tipo de acciones y sigan luchando por cumplir sus objetivos. En resumen, existe
tanta diversidad de personas, que creo que sería bastante difícil enumerar
situaciones que provoquen ese sentimiento en todos los alumnos.
- Los
estudiantes tienen mayores probabilidades de sentirse más seguros sobre
sus conocimientos y, por tanto, menos ansiosos, cuando se les permite
demostrar lo que saben escogiendo el nivel de reto de sus habilidades del
momento.
¿Cómo podría
usted aprovechar este principio para reestructurar la forma de examinar a sus
alumnos?
Pues adaptando los métodos de evaluación a las
capacidades y a la forma en la que los alumnos se encuentren más cómodos, así
lograremos que los alumnos puedan ofrecer el 100% de sus posibilidades. Además
se evaluaría a cada alumno en relación a sus capacidades individuales así no
influiría en ellos el rendimiento de sus compañeros, y los resultados obtenidos
no podrían ser comparados con los de ningún otro alumno. Así el alumno podría
responder a las cuestiones planteadas durante la evaluación con la tranquilidad
de que no se les va a exigir más de lo que pueden ofrecer (en cuanto a sus
posibilidades).
- ¿Cómo fomentar metas
igualitarias?
Como ya he comentado en alguna de las
preguntas anteriores, creo que lo más importante para que los alumnos quieran
aprender es crear en ellos causas internas que los motiven para hacerlo, y que
no se dejen influir simplemente por las recompensas externas que pueden obtener
de sus resultados académicos.
En cuanto a las metas igualitarias,
pienso que si ya se ha fomentado en ellos esa motivación interna para aprender,
las metas que ellos mismos se propondrán irán enfocadas a su satisfacción por
continuar aprendiendo. Para todos, el aprendizaje se convertirá en el medio
para conseguir sus metas, que serán la satisfacción interna por obtener buenos
resultados y aumentar los conocimientos.
¿Cómo se puede fomentar esto? Pues
haciendo conscientes a los alumnos se las sensaciones, sentimientos,
percepciones… positivas que genera el aprendizaje de nuevos conocimientos, la
posible aplicación de éstos en la vida diaria… Así les estaríamos ofreciendo
hechos, en los que ellos pueden ser conscientes de la gran importancia que
tiene para ellos el aprendizaje.
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